028. Acorralada Contra el Fuego
La certeza de una amenaza compartida no trajo consigo una alianza. Trajo una nueva y más peligrosa forma de encierro. El aire en la cabaña se volvió irrespirable, denso por el miedo al depredador de afuera y la desconfianza del depredador de adentro.
Selene observaba a Florencio. Veía la forma en que su cuerpo, incluso en la quietud, vibraba con una energía contenida. Ya no era solo el político calculador o el cazador eficiente. Ahora había algo más en su mirada. Una sombra. El eco de ese frío