Yvi
Su mirada se endurece. Me evalúa, me juzga, lista para apartarme si no soy digna.
Soraya
— Tengo ganas de ver si te mantienes en pie, Reina. Porque aquí, la debilidad no existe. Y tú llevarás a nuestros herederos. Lo quieras o no.
La miro, con la respiración entrecortada. Y por primera vez, siento el verdadero peso de este lazo. No es solo un juego carnal. Es una maldición. Una familia. Una manada.
Ivy (voz temblorosa pero firme)
— Me mantendré en pie, Soraya… No tengo más opción.
Una