Capítulo 98: FIN: El Horizonte de la Eternidad.
Yvi
El amanecer se vuelve aún más brillante. Ya no hay dudas. El viento, ligero como una caricia, sopla entre los árboles. Cada hoja, cada brizna de hierba, cada soplo de aire parece estar en armonía. La tierra, el mar y el cielo parecen dar la bienvenida al nuevo día con un fervor silencioso. Solen está aquí. Ha tomado su lugar en este mundo, y con él, el peso de la esperanza.
Apreto su pequeño cuerpo contra mí, su aliento cálido contra mi pecho. Es tan pequeño, tan frágil. Y, sin embargo...