Yvi
Estoy cayendo.
Pero no es una caída.
Es un regreso.
El vacío me recibe como un vientre antiguo.
Atravieso las capas de la existencia, los mundos que ya no se nombran, los recuerdos apagados.
Mi carne es ardor.
Mi memoria es fuego.
Mi nombre es un grito.
A mi alrededor, todo se pliega.
El mundo se deshace en el orden inverso de su nacimiento.
Los océanos se retiran, las montañas se derrumban al revés.
El primer aliento del mundo se repite.
Y yo, en el centro.
Me convierto en el origen.
Luego