Ambientación: Ala privada de la familia Vieri y el despacho de Demian. El deterioro de la confianza y el último asalto antes de la fuga.
La paranoia de Demian se había transformado en una prisión para Valentina. Las prohibiciones se habían intensificado: no más tiempo a solas con el sobrino, clases supervisadas y la constante presencia de su hermano, Alessandro. Pero el sobrino ya había sembrado la semilla de la autonomía, y Valentina se sentía más atraída que nunca por el desafío.
La Manipulación Consciente y el Acceso
El sobrino (11 años) sabía que la ventana de oportunidad se cerraba. Necesitaba el código o el acceso físico a la caja fuerte de Demian. Usó la herramienta más efectiva que tenía: la culpa de Valentina por la mentira de su padre.
—Tu padre no es un Guardián, Valentina. Es un carcelero —le susurró el sobrino en un encuentro furtivo en el ala de servicio, donde las cámaras tenían un punto ciego de diez segundos.
—Él me ama —dijo Valentina, defendiendo el amor posesivo de