Ambientación: La mansión Vieri y los círculos sociales más exclusivos de la Costa Norte. La batalla se libra en los salones.
La Matriarca Valeria había tomado una decisión firme: el Demonio se mantendría en la jaula, y la guerra contra la Cábala se libraría con astucia. La furia de Demian era un arma que solo usarían como último recurso. Por ahora, era el turno de la inteligencia y las conexiones sociales.
En la mansión, Dante había reforzado la seguridad de los gemelos Vieri y de sus propios hijos. Marco Vieri Jr., el hijo de Dante y Sara, que acababa de cumplir siete años, jugaba en el ala oeste. Su carácter era una mezcla curiosa: metódico y observador como su padre, pero con una aversión al drama heredada de su madre. Él era el ancla tranquila entre la intensidad de Alessandro y la sociabilidad de Valentina.
Los tres primos estaban construyendo una fortaleza de cojines en la sala de juegos, una réplica arquitectónica de la mansión.
—El infiltrado del Sr. Elio falló porque e