En el refugio, la televisión emitía noticias sombrías: explosiones, enfrentamientos y la palabra "Guerra" parpadeando en la pantalla. Valeria, Sara, Claudia y Elena Vieri (la matriarca) esperaban noticias de la masacre en la mansión.
Valeria estaba hecha un ovillo en el sofá. Las lágrimas corrían por sus mejillas, no por el miedo a su propia muerte, sino por el miedo a la de Demian. Había visto la furia protectora en sus ojos, el contraste entre el hombre tierno que la besaba y el Demonio que l