Pedí otro vaso de agua que tampoco me tomé.
La camarera lo dejó sobre el mantel de papel sin preguntar nada. Tenía esa discreción práctica de los camareros de cafés pequeños que han visto suficientes conversaciones importantes como para saber que lo mejor que pueden hacer es existir en el fondo y no hacer preguntas.
Conectado con los Rossi.
Las cuatro palabras giraban en mi cabeza con la insistencia de las cosas que no puedes ignorar aunque quieras. Valentino. Sus ojos grises. La manera que ten