Mundo ficciónIniciar sesiónGIULIO
Había corrido tras Leila para intentar detenerla y terminar de una vez con aquella estupidez. Sin embargo, logró huir y me quedé con una sensación amarga en la garganta de tanta rabia.
Regresé hasta la entrada del salón donde los flashes se disparaban y me abrí paso con ayuda de los hombres que logan me había cedido para mi cuidado personal.
Ese diablillo de ojos esmeraldas había







