El amanecer apenas despuntaba cuando Allison bajó las escaleras con paso firme. No había dormido bien. La discusión con Alanna, la bofetada, el rostro dolido pero altivo de su hermanastra… todo le daba vueltas en la cabeza como un eco molesto que no la dejaba en paz. Pero lo que más le perturbaba era aquella frase que Alanna había dejado caer antes de marcharse: "Tenías un trato con ella, ¿cierto?"
Entró en el estudio sin tocar. Alberto Sinisterra estaba sentado en su sillón de cuero, bebiendo