Los días pasaban grises, como si el cielo se hubiera puesto de acuerdo con el ánimo de la casa Salvatore. Una semana completa había transcurrido desde que todo estalló: la humillación, la prensa, las verdades descubiertas, y el intento tardío de redención. Pero a pesar de que la verdad había salido a la luz, entre Alanna y Leonardo solo quedaban cenizas… cenizas que ardían en silencio, sin llamas, sin reconciliación.
Alanna evitaba a Leonardo con una frialdad calculada. Se levantaba antes del a