El sonido de los pasos de Leonardo retumbaba con fuerza sobre el mármol del vestíbulo principal de la empresa Salvatore Entreprise. Era temprano, demasiado temprano incluso para él, pero había salido de casa con el impulso de recuperar lo que estaba perdiendo. La noche anterior había sido un desastre. Alanna se había encerrado en sí misma, con esa mirada ausente que lo hería más que cualquier reproche. No había gritos, no había discusiones… pero el silencio entre ellos era tan estruendoso que l