Antonio
El fiscal Morales hablaba con esa calma tan propia suya, sin titubeos, disfrutando el asedio de los periodistas con sus micrófonos, flashes y grabadoras. Lo típico.
Y luego dice que soy yo el fan de los reflectores.
Nunca antes la normalidad de mi vida me había resultado tan difícil de sobrellevar. Sacarme a Laura de la cabeza resultó un trabajo casi imposible los últimos días. De solo oír su nombre, mi mente se llenaba de recuerdos: su tez tersa y cálida que se erizaba entre caricias,