Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire se aligeró tras abandonar la mansión; el temblor de mis piernas se esfumó por completo y los rayos de sol que me habían augurado un buen día volvieron a bañarme.
Sin embargo, aún había algo dentro de mí, como si aquel instante fuera una simple ilusión.
Miré a mi bebé, hundí la nariz entre los pliegues de su mantita para llenarme con el dulce aroma de su piel. Dormía contra m







