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4. LA ENFERMDEDAD DE LA CULPA

Emma no tuvo que poner un pretexto acerca de estar enferma, pues de verdad se enfermo, al día siguiente de su compromiso despertó fatal, le dolía la cabeza, y tenía fiebre, un pretexto perfecto para no ver a nadie, aun no quería encarar a su prometido, ni mucho menos a su hermana, pensar en ambos le daba nauseas.

La traición de Débora, era la que más le dolía, nunca pensó que su hermana, le pudiera hacer algo así, sabía que ella no era la persona favorita de hermana menor, pero ella prácticamente la odiaba al parecer.

Ella también se metió con el primo de su aun prometido, así que no era mejor persona que ellos ahora.

...

Cuando dieron las diez, y ella no se levanto (Ema solía levantarse temprano todo el tiempo) su mamá se preocupo, y entro a verla, una vez que constato que su hija de verdad estaba enferma, le dio un analgésico, y algo para la fiebre, la medicación, la hizo quedarse dormida, así que la dejo sola, y se salió de la habitación.

-no entiendo en qué momento mi hermana se empapo lo suficiente para enfermarse, si regreso más temprano a casa, ¿Qué mas hizo para terminar enferma?, ¿volvió caminando, acaso? – se quejo Débora, pues se supone que Bruno vendría a almorzar con la familia, y ahora con su hermana indispuesta, ese almuerzo estaba cancelado

-pues yo tampoco entiendo que fue lo que sucedió, pero tu hermana tiene fiebre, así que dejémosla descansar por hoy – le respondió su madre, y siguió ojeando la revista de novias que tenía en el regazo

-aunque el dichoso almuerzo se cancelara, Bruno debió venir, están comprometidos, ¿acaso no se preocupa por mi hija? Ese muchacho no me gusta para nada – Débora miro a su padre, y puso mala cara

-¿si no te gusta, porque dejarlos casarse? – se quejo la menor de las hermanas Robles

-porque es lo que tu hermana quiere, si eso la hará feliz, no me queda más que aceptarlo – le respondió este

Una enorme sonrisa se dibujo en la cara de Débora – entonces… ¿si mi hermanita de pronto por algún motivo ya no quisiera casarse, cancelarían la boda? –

La madre de Débora cerro la revista bastante molesta - ¿Por qué Emma cancelaria la boda? Ya llego bastante lejos con Bruno, como para retroceder ahora –

-¿y por qué no? Las novias se arrepienten todo el tiempo – dijo Débora encogiéndose de hombros – bueno como sea, voy a ver a mi hermanita – se levanto del sofá, y ni bien dio un par de pasos escucho la voz de su padre

-deja a tu hermana en paz, ya te dijo tu mamá, que estaba dormida – Débora rodo los ojos, cosa que su padre no vio, porque ella estaba de espaldas a sus padres

-bien no voy a molestarla, me voy a mi recamara, que me suban el almuerzo ahí, no tengo ganas de comer en esa enorme mesa, solo con ustedes dos –

Emma paso los siguientes días en su habitación, entre pañuelos desechables usados, medicamentos,  tés, y un humidificador, no había salido para nada de su recamara, y tampoco dejo entrar a Bruno, continuamente se preguntaba si Gabriel también se habría enfermado, o solo ella, no tenia manera de comunicarse con él, y tampoco sabía que decirle, ella nunca fue la clase de persona que se lanzaba a los brazos de cualquiera.

Sus días se iban frente a la computadora, estaba buscando todas las opciones para librarse de su compromiso, solo saldría de esa habitación hasta que ya tuviera todo claro, Bruno podía quedarse con su hermana, si eso era lo que el quería, ella ya no sería la tonta de ambos.

Cuando Emma por fin salió de su encierro, auto impuesto, estaba lista para terminar con esta situación, pero termino enfrentándose a otra, un closet lleno de ropa inadecuada para la ocasión que se le avecinaba.

Tenía medio closet fuera, sobre la cama y nada le gustaba, además se dio cuenta que mucha de esa ropa fueron regalos de su hermana, y hasta este momento comprendio por fin, que su hermana solía regalarle solo ropa fea, de colores que no le sentaban bien, y sosa que le sentaba fatal.

En un arranque de ira, fue por unas bolsas de basura, y metió ahí, todo aquello que su hermana le regalo en el pasado, todos los regalos de Bruno, y una gran cantidad de ropa, que ahora encontraba demasiado sosa para ella, al final su closet quedo casi vacío.

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