La tienda de instrumentos musicales quedó atrás mientras el auto de Joaquín se deslizaba por las calles de la ciudad, dejando atrás el eco de las notas que aún parecían flotar en el aire. El sol de la tarde se reflejaba en los vidrios de los edificios, creando destellos de luz que bailaban sobre el asfalto como pequeñas estrellas fugaces. Mara miraba por la ventana, sintiendo que la emoción de la búsqueda aún le vibraba en el pecho como una cuerda tensa, como si cada momento compartido con Joaq