Capítulo 10: El beso que lo cambió todo.
Mara sintió que el corazón se le salía del pecho. Miró a Joaquín. Él la miró a ella. Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.
Don Rivas levantó su copa.
—La decisión es… Joaquín.
Sebastián no aguantó.
—¡No! —gritó, golpeando la mesa con la palma. La copa volcó. El vino tinto manchó el mantel blanco—. ¡Esto no puede ser! ¡Ella es mía! ¡Ella me necesita a mí!
Don Hidalgo también se puso de pie.
—¡Esto es una vergüenza! —rugió—. ¡Cambiar a mi hijo mayor por este... por este...! Ni siquiera pue