64.
No podía negarme. No podía negarme a pelear con Alexander porque era una regla absoluta e inamovible de la manada, casi de cualquier manada existente.
Si un miembro consideraba que su Alfa no era lo suficientemente fuerte o no hacía bien las cosas, tenía todo el derecho absoluto a reclamar el liderazgo con una pelea a muerte. Ya había sucedido varias veces, pero usualmente el Alfa siempre ganaba. En el 99% de los casos, un Alfa siempre era más fuerte. Un Alfa siempre había sido entrenado desde