33.
Nunca había visto un vampiro. Ni siquiera había podido leer mucho sobre ellos, prácticamente nada. Lo único que sabía era lo que Sirius me había contado en la cafetería esa mañana. No sabía cómo lucirían, no sabía cómo hablaban, si siseaban como una serpiente... Y todo aquello me llenó el cuerpo de ansiedad. Ahora, tal vez, pensaba que Valentín tenía razón. ¿Qué podría yo decirles a ellos? ¿Cómo podría sacarles información? No tenía idea. Ni siquiera había hablado con un vampiro en mi vida, y a