141.
Estaba ansioso por partir, aunque aún me sentía relativamente cansado. Había pasado demasiadas horas metido en el palacio sin hacer absolutamente nada. Lo que necesitaba en ese momento era moverme, y la idea de ir a ver a Alicia me llenaba de energía.
—No sé si sea buena idea —me dijo Ángel en cuanto hice el comunicado a toda la manada de que él se quedaría a cargo—. No sé si pueda controlarlos, no sé si me hagan caso.
—Lo harán —le dije con seguridad—. Porque fue mi orden directa, porque despu