Victoria leyó el correo de Daniel dos veces antes de responder.
No era una simple revisión de planos ni una colaboración pequeña como al inicio. Era una invitación formal para sumarse a un proyecto más grande: una línea de mobiliario y objetos decorativos para una firma hotelera de alto nivel. El cliente buscaba piezas funcionales, elegantes y con identidad propia.
Daniel quería que ella formara parte del equipo principal.
Victoria dejó el teléfono sobre el escritorio y miró los documentos exte