Clara se inquietó.
—¿Va a salir?
—Sí. Al hospital.
—El señor Adrián pidió que cualquier salida se le informara.
—Y se le informará después.
Clara fingió dudar y Victoria no se dio cuenta por eso suavizó la voz.
—Clara, no voy a escaparme. Solo necesito ver a alguien.
La empleada bajó la mirada aun fingiendo.
—Sí, señora.
Prepararse le tomó más tiempo del que esperaba. Cada movimiento le recordaba que su cuerpo aún no le pertenecía por completo. Aun así, cuando logró bajar las escaleras con ayud