Adrián sostuvo su mirada.
—Sí, salte de la mansión y regresa con tus padres. Cuando regrese junto a Victoria no quiero que estes ahí.
Los ojos de Fernanda se llenaron de lágrimas renovadas.
—¿Eso es todo?
—Por ahora, sí.
Regina subió primero al avión y Fernanda la siguió con una expresión devastada. Antes de cruzar por completo la puerta, volvió el rostro hacia Adrián.
—¿Y si Victoria no quiere volver?
Adrián levantó la mirada.
—Entonces viviré con las consecuencias de lo que hice, no con las m