Victoria despertó con la sensación de haber perdido una parte de la noche.
Durante unos segundos permaneció inmóvil, mirando el techo de la habitación principal de la suite, hasta que recordó la conversación con Adrián en la pequeña plaza, el regreso silencioso al hotel y el momento en que ambos terminaron sentados en la sala, demasiado cansados para seguir discutiendo, pero demasiado despiertos por dentro para separarse.
No recordaba haber llegado a la cama.
Se incorporó despacio y encontró a