El doctor habló con voz serena, pero firme, frente a los Villalpando, que esperaban con el alma hecha un nudo en aquella sala fría del hospital.
—El corazón del señor Villalpando fue fuerte. Resistió la operación. Y con el marcapasos colocado con éxito, creemos que su calidad de vida será mucho mejor. El peligro... ha pasado.
Por un segundo, el tiempo se detuvo.
La abuela contuvo la respiración, como si necesitara confirmarlo una vez más. Luego, sus labios temblaron y sus ojos se llenaron de lág