-Sofía…
La nombrada se quedó congelada en su lugar, sintiendo que el terror recorría su columna vertebral y erizaba su piel.
Se dio vuelta con el cuerpo tieso y comprobó lo que ya había imaginado.
Frente a ella estaba Víctor, su ex esposo, con un ramo de flores rojas en su mano y una expresión de remordimiento que a Sofía le dio nauseas.
-¿Q-que que…- comenzó a balbucear sin poder formular una pregunta.
No había visto al hombre desde aquel día en que lo había encontrado en la cama con otra muje