-Lucas ¿Estás?- preguntó la joven castaña asomándose a la oficina de su pareja.
-El señor Montenegro tuvo que irse a una reunión de urgencia- exclamó su secretaria detrás de ella.
-Oh… gracias- exclamó desilusionada.
“Me había dicho que iba a estar para el ascenso de la recepcionista”
-Supongo que lo tendré que hacer yo- exclamó para sí misma. Aunque ese no había sido el plan, ambos habían creído que sería buena idea ascender a la mujer y darle un toque femenino a la empresa.
-Buenas tardes Señ