-Déjala, ya se le va a pasar- habló a sus espaldas el padre de Sofía.
Lucas apretó con fuerza sus puños que temblaron de la ira.
-Sofía tenía razón cuando dijo que ustedes no la conocen- habló aún dándole la espalda a los padres.
-¿Perdón? ¿Quién te crees que eres para hablarme así dentro de mi propia casa?
-Cariño por favor…
Lucas se dio vuelta, dispuesto a enfrentar al padre de la joven.
-Alguien quien ama a su hija de verdad, quien daría todo porque sea feliz.
-¿Cómo?¿Qué dices muchacho? Nue