Mi expresión se congeló mientras Sergio le daba otro golpecito en la frente
—Qué curiosa eres.
Mariana hizo un puchero —Solo preguntaba.
Miré a Sergio —Ya terminaron los exámenes. Llévala a comer algo, iré a ver.
—Sara, ¿qué vas a ver? —preguntó Mariana, siempre curiosa.
Sergio, entendiendo mis verdaderas intenciones, la empujó diciendo —Antes no hablabas tanto, ¿antes que ni hablabas, y ahora eres una parlanchina?
—Hablo porque después quizás no pueda —su comentario silenció a Sergio y me dest