—¿Qué pasa?
—¡Sergio!
Hablamos al mismo tiempo.
—¿No dijiste que hoy te ibas? ¿A dónde vas? —pregunté jadeando por haber corrido hacia él.
Quedó pensativo por mi repentina bajada del coche se tranquilizó al oírme, y una sonrisa se dibujó en sus labios —¿Tienes miedo de que me escape?
Su broma hizo que mis mejillas se sonrojaran. Fingí estar enfadada —¿A dónde vas a ir?
—Ya no me voy, por ahora —respondió con evasivas.
—¿Eh…?
—Originalmente iba a irme porque el trabajo aquí había terminado y no t