Ivana aún estaba en shock por el beso de Eliot. Todo había sido tan rápido e inesperado que se quedó inmovil y solo reaccionó por instinto cuando escuchó la voz autoritaria de Dante.
—¡Suéltala ahora mismo, Eliot!
Se acercó a él con esa aura intimidante y amenazadora que lo caracterizaba pero solo le dio un pequeño empujón para separarlo de Ivana y con una calma escalofriante, se limitó a acomodar el cuello de su camisa hasta posar sus manos a la altura de sus hombros como si todo lo ocurrido n