Capítulo 21. Baile privado.
Los días previos al gran evento fueron muy intensos. Por la mañana, la calma de la mansión se vio interrumpida por una llamada urgente de Bruno.
—Elliot, necesitamos que salgan ya —dijo su representante por el teléfono, agitado. —Richard está filtrando rumores de que la boda es solo un negocio, una farsa para ganar dinero. Tenemos que contrarrestar eso. Un día romántico para la prensa y ahora mismo.
—Demonios. Ese viejo no se rinde —miró a Maya, que lo observaba desde el sofá—. ¿Lista para hace