ALEX
—¿Cómo está ella?
Aguardo para cruzar la calle. El semáforo no me lo permite y ando muy mal dormida; estoy desatenta, torpe y a duras penas logro coordinar mis pasos.
—Sus padres se fueron hace un rato y Val sigue aquí. Salió a comprar café.
Ahogo un bostezo avanzando hacia la otra avenida.
—Pero Lula... Quiero saber cómo está Lula.
Sueno como histérica, pienso como histérica y siento como una maldita histérica.
—Es un fantasma qué quieres que te diga, ya la viste. Nada cambió desde anoche