108. Furia en la sala de juntas
El fuerte estruendo de la carpeta al chocar contra la mesa de madera maciza resonó como el disparo de una pistola. Todos los presentes en la sala de juntas contuvieron la respiración al unísono. Los dedos de Elara, que estaban repartiendo documentos, se quedaron paralizados en el aire.
Jaxon Thorne miraba directamente a Ryan. Los oscuros ojos del gran jefe irradiaban un aura asesina sumamente densa y oscura. Las venas del cuello de Jaxon sobresalían con fuerza.
—¿Te parece que esta sala de reun