78.
SOPHIE
Estoy en la cocina cuando sucede.
La tarde entra por las ventanas como una promesa tranquila, tibia, casi doméstica. El agua corre en el fregadero mientras enjuago una taza que no necesito lavar todavía, pero mantener las manos ocupadas me ayuda a no pensar. La casa está en silencio, ese silencio nuevo que todavía no termino de comprender del todo: no es vacío, es calma. Max está en la sala, lo sé porque escucho el sonido bajo del televisor y alguna risa ocasional que se le escapa cuand