77.
CHRIS
El banco de madera es más incómodo de lo que recordaba. No por la dureza, sino por lo que representa. Estoy solo. Sophie no quiso venir y no la culpo. Hay lugares que no merecen volver a pisarse cuando ya te arrancaron demasiado.
Miro alrededor con atención, como si fuera la primera vez que entro a una corte, aunque no lo es. El murmullo bajo de la gente, el roce de papeles, el sonido seco de los pasos de los oficiales… todo se mezcla en una calma falsa, tensa, como el silencio que antec