40.
SOPHIE
Regresamos al tribunal juntos, aunque nadie nos pidió que lo hiciéramos así. No hay un acuerdo explícito, ni una mano tomada, ni una frase que lo justifique. Simplemente ocurre. Chris camina a mi lado con una naturalidad que me desarma, como si ese espacio entre nosotros siempre hubiera sido suyo, como si no hubiera pasado una vida entera desde la última vez que enfrentamos algo juntos.
Las cámaras aparecen antes de que pueda prepararme para ellas. Primero son flashes aislados, luego un