132.
Pov de Chris
El probador huele a tela nueva y a madera pulida. El espejo frente a mí es alto, implacable. Refleja cada detalle del esmoquin negro que el sastre termina de acomodar sobre mis hombros.
—Perfecto —murmura él mientras alisa la solapa—. Hecho a su medida.
Asiento, pero apenas lo escucho.
Me quedo mirando mi reflejo.
El hombre que me devuelve la mirada no es el mismo que una vez vio marcharse a la mujer que amaba creyendo que lo había perdido todo. No es el mismo que se tragó el orgul