129.
SOPHIE
La casa vuelve al silencio poco a poco.
Las risas se apagan, las últimas despedidas se convierten en ecos suaves detrás de la puerta que Chris cierra con cuidado. Las luces del jardín siguen encendidas, cálidas, titilando como si no quisieran aceptar que la noche ya terminó.
Max cayó rendido apenas su cabeza tocó la almohada. Love se quedó dormida en mis brazos mientras le quitaba el pequeño vestido blanco que todos halagaron durante la fiesta. Los miré unos minutos antes de salir de su