El complejo farmacéutico se convirtió en una ratonera de metal y fuego. Mientras los mercenarios de Vega intentaban reagruparse tras la emboscada de Luca, el cielo se iluminó con bengalas rojas. Las Fuerzas Especiales (Equipo Sombra) descendieron desde helicópteros negros, abriendo fuego contra cualquiera que portara un arma.
—¡Nos están masacrando! —gritó un mercenario antes de que una bala de precisión le atravesara el cráneo.
En medio del fuego cruzado, Ginna e Isabella se movían como sombr