La luz del sol se filtraba por las cortinas entreabiertas, bañando la habitación en un tono dorado suave. Victtorio despertó de golpe, el corazón latiéndole fuerte en el pecho. Por un segundo no supo dónde estaba, solo sintió el calor del cuerpo de Aria pegado al suyo, su respiración tranquila contra su cuello. Recordó todo de golpe: la fiesta en la playa, la propuesta, la noche salvaje que habían tenido… y el miedo lo atravesó como un cuchillo.
Se incorporó rápido, apoyándose en un codo, y sac