Pov Sasha
Cierro la puerta del apartamento de Luciana y el golpe seco resuena en mis oídos como una sentencia de muerte. Camino por el pasillo del edificio con los puños cerrados, sintiendo que cada paso que doy me hunde más en el lodo.
Todo lo que hago, cada maldito movimiento estratégico, cada intento desesperado por arreglar las cosas, solo embarra más el fango. Quise protegerla investigando el pasado y terminé provocando que nuestra hija terminara llorando de miedo en el pasillo.
El único