Pov Luciana
La puerta de la entrada se abre con absoluta suavidad en medio de la noche, y yo me levanto del sillón sintiendo un nudo frío en la garganta al ver entrar a Luigi con el paso cansado y pesado de quien carga un mundo entero sobre sus hombros. Su rostro refleja una tristeza tan honda, tan genuina, que me atraviesa el pecho y me deja sin aliento antes de que él siquiera pronuncie una sola palabra para romper el silencio.
Cierra la puerta con un cuidado extremo, como si temiera desperta