Pov Luciana
Estoy en la cocina cuando escucho su voz.
No necesito verlo. Solo escucho ese tono grave que reconocería en cualquier parte del mundo aunque pasaran veinte años, y algo en mi pecho reacciona antes de que mi cabeza pueda hacer nada al respecto. Me quedo quieta con las manos sobre la mesada, respirando despacio, diciéndome que lo que siento no es lo que parece. Que es solo el shock de escucharlo aquí, en Milán, en mi cocina, en el único lugar del mundo donde creí que podía empezar sin