El viento nocturno acarició el rostro de Mia, pero no logró aliviar el fuego que ardía en su pecho. Las palabras de Deimos resonaban en su mente como un eco imborrable. "Todavía lo amas." ¿Era cierto? ¿Acaso todo lo que había construido con Deimos en esta nueva vida era solo una ilusión, un refugio temporal mientras Seth seguía ocupando un espacio en su corazón?
—No puedes decidir por mí lo que siento —Replicó Mia, apretando los puños—. Seth es... complicado. Pero eso no significa que lo ame. N