Cobrar
Para cuando la noche cayó por completo sobre Imperial y los pasillos comenzaron a vaciarse, Ana sentía el cuerpo como si lo hubiera dejado olvidado en el campo de entrenamiento. Cada músculo parecía ponerse rígido al moverse, incluso los que no sabía que existían. Había sido una batalla ocupar los baños -Gritos desde detrás de las puertas, amenazas vagas, alguien llorando de agotamiento- pero al final, como todo ese día, simplemente había sobrevivido.
Ahora estaba en su habitación.
Había