Responde
-Quiero que me cuentes… Sobre los gritos que escuchamos. -Torció sus dedos esperando, sabiendo que tal vez se negaría.
Ashven no respondió de inmediato. La observó con atención, como si estuviera calibrando cuánto sabía ella realmente.
-¿Por qué quieres saber sobre eso? -Replicó al fin. -Gritos en medio de la noche pueden ser cualquier cosa...
-Esos gritos no eran por algo indecente. -Lo interrumpió Ana, alzando la vista. -Y además… -Dudó un segundo. -Ya había escuchado a esa persona antes.
El silencio cayó pesado entre ambos.
Ashven entrecerró los ojos.
-¿Cómo es eso? -Preguntó, con un filo nuevo en la voz.
Ana levantó una mano, deteniéndolo.
-No. Responde lo que pregunté primero.- Pidió notando el tono.
Él se recostó un poco más atrás en la silla, como si la situación le resultara curiosa.
-Hay alguien atravesando una enfermedad. -Dijo finalmente. -Nada más.
Ana frunció el ceño.
-Eso no responde mucho.- Dijo poco satisfecha.
-¿Qué más crees que puedo saber yo? -Respondió