Dime un poco Más
Ashven carraspeó.
Fue un gesto suave al notar que Ana ya era consciente de su presencia, no fue rudo ni intimidante. Fue torpe, tratando de ser serio, pero a él también le había dado risa la forma nada elegante de intentar arreglarlo.
Ana cerró los ojos un segundo, sentía la vergüenza como un calor fuerte en toda la cara.
Genial, por irme de bocona.
-Vaya. -Dijo Zek, girándose con absoluta naturalidad. -Pensé que ese pilar había ganado conciencia propia.
Ashven se separó de la piedra con calma y se acercó unos pasos.
-No interrumpo, ¿verdad? -Dijo. -Estaba… aprendiendo un poco sobre el punto de vista de Anatema.
-¿Desde cuándo exactamente? -Ashven ladeó la cabeza, pensativo, sus ojos brillaron divertidos.
-Desde “no tengo miedo de decir lo molesto que es”.
Zek soltó una carcajada inmediata.
-¡Ah! Entonces te perdiste lo mejor.
-Zek. -Ana lo fulminó con la mirada, su comentario no ayudaba.
-¿Qué? -Se defendió él. -Fue una reseña bastante completa.
Ashven arqueó una ce