Dime un poco Más
Ashven carraspeó.
Fue un gesto suave al notar que Ana ya era consciente de su presencia, no fue rudo ni intimidante. Fue torpe, tratando de ser serio, pero a él también le había dado risa la forma nada elegante de intentar arreglarlo.
Ana cerró los ojos un segundo, sentía la vergüenza como un calor fuerte en toda la cara.
Genial, por irme de bocona.
-Vaya. -Dijo Zek, girándose con absoluta naturalidad. -Pensé que ese pilar había ganado conciencia propia.
Ashven se separó de la