Capítulo 61.
POV: Carlos
El hospital estaba en silencio, pero yo no. Las luces del pabellón eran blancas, frías, como si me recordaran cada segundo que no podía relajarme. Habían cerrado todo un piso solo para ella. Mis hombres revisaban hasta los médicos de guardia, el jefe de seguridad hacía turnos dobles, las cámaras vigilaban cada rincón. Y aun así, yo no estaba tranquilo.
Esa noche salí de la habitación en cuanto Camila se quedó dormida. La vi cerrar los ojos con el sedante que le había dado el doctor