Capítulo 36.
POV - Camila
Desperté con la espalda pegada a la de Carlos. Otra vez. Últimamente las noches eran una batalla en la cama: él buscándome medio dormido, yo apartándome con rabia y, al final, rindiéndome en ese calor que me desarma. No quería admitirlo, pero su cuerpo me arrastraba como una condena.
Me levanté antes de que abriera los ojos. El agua de la ducha estaba helada, y la soporté como castigo. A veces lo odiaba tanto que la piel me ardía; otras lo deseaba con una intensidad que me hacía se